Del contenedor a la nube

La visibilidad de la carga es una pila: una etiqueta o dispositivo en el contenedor, una red para transportar su señal y software para interpretarla. Cada capa tiene ventajas y desventajas en cuanto a coste, cobertura y duración de la batería, y la combinación adecuada depende de la ruta y el valor de las mercancías.

Dispositivos y etiquetas de seguimiento

Las opciones van desde rastreadores GPS con conectividad celular (4G, NB-IoT, LTE-M), hasta RFID en las puertas de las terminales, etiquetas BLE de corto alcance leídas por una pasarela, y rastreadores satelitales para alta mar. Los contenedores inteligentes y los precintos electrónicos (eSeals) añaden detección de manipulación y estado de la puerta.

Monitorización del estado

Los sensores de temperatura, humedad, golpes y eventos de apertura de puertas son críticos para la carga refrigerada (cadena de frío) y las mercancías peligrosas, y para la detección temprana de problemas en la pila. Esto transforma el seguimiento de 'dónde está' a 'sigue en buen estado'.

Datos y estándares a nivel de transportista

Más allá del contenedor, AIS proporciona la posición del buque y los transportistas exponen el estado a través de APIs. La DCSA (Digital Container Shipping Association) publica estándares abiertos y gratuitos — Track & Trace, Booking, Bill of Lading electrónico — que reemplazan el lento EDI con APIs en tiempo real entre transportistas.